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Espero que este espacio os guste. Un rincón de mi alma está abierto para vosotros.

ESTE ES MI DESEO

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miércoles 2 de diciembre de 2009

NO ENTIENDO LA MALDAD



No entiendo la maldad, de verdad que no la entiendo, la mala sangre, el deseo de hacer daño.
No entiendo como alguien puede dedicarse a hacer el mal y luego pedir justicia para sí mismo, sin arrepentimientos, sin echar la vista para atrás, sin reconocer que es él quien se comporta como el mismo diablo.
Hacer daño porque sí, hacer el mal por hacerlo, y además continuar y continuar por ese camino, llevándose por medio a quien pille, como si fuera un huracán que todo lo arrasa.
No entiendo que alguien sea mala persona, que sepa que lo es, y que no haga nada, al contrario, que cuando los demás se hartan de poner la otra mejilla y se defienden, pida que le amparen, como si fuera un santo, como si lo ocurrido haya sido un accidente.
No entiendo la maldad, lo siento, no la entiendo, no puedo comprender que haya alguien que sólo se levante por las mañanas pensando en que va a hacer ese día, a quien va a hacer daño.
En otros escritos y reflexiones mías, he dicho que creo de verdad que todo se paga en esta vida, que todo es como un bucle que vuelve a nosotros con lo que hemos dado. Si damos mal, vendrá el mal, y si damos el bien, vendrá el bien. Pero mientras tanto, son los demás los que sufren a esas malas personas y a sus actos.
Estoy sufriendo en este momento el acoso de alguien que espero que pronto se olvide de mí y de mi familia, y espero que en algún momento todo el mal que esta regalando, se vuelva en su contra. Ya sé que estos no son sentimientos de buen cristiano, pero mientras tanto, es bastante duro aguantar a este tipo de personajes.

lunes 30 de noviembre de 2009

QUE LE APROVECHE


Al que quiera comer carroña, que con su pan se lo coma, o mejor que le aproveche, que no seré yo quien le desee que se atragante. Si cuando empezó a probar "tan suculento bocado", fue capaz de aguantar las náuseas y acostumbrarse al sabor, no será ahora, que ya está acostumbrado, cuando lo escupa.
Si desea alimentarse de lo podrido y náuseabundo, que lo haga, pero que se siente lejos de mi mesa, para que el olor no me llegue, no sea que por culpa del aroma no pueda yo saborear la comida de mi plato.Si la carroña es su menú que no me invite, que no deseo ni siquiera alimentarme por los ojos, no deseo sentir ni las mas mínimas ganas de comer, aunque este muerta de hambre.
Al que quiera sobrevivir de las miserias de los demás, que le aproveche, que ni siquiera ganas de que se ahogue tengo, así podré distinguir más fácilmente el que come bien del que no.No sea que un día me equivoque y piense que el menú que me ofrecen es de primera calidad, y me produzca urticaria o salmonella y prefiero tener claro lo que es comida de verdad.
Al que quiera comer carroña, con su pan se lo coma, que le aproveche y llene su panza hasta que reviente, que yo no pienso acercarme no sea que me salpique con el ácido de su estómago.Que me deje comer mi pan de pueblo, y mi cocido que yo no quiero su comida.

miércoles 25 de noviembre de 2009

NO ME QUIERAS TANTO


No me quieras tanto,
no me mandes flores después de un tortazo,
si eso es querer,
no me quieras tanto.

No me quieras tanto,
no me digas que soy tonta,
y después me des un abrazo,
no me quieras tanto.

No me quieras tanto,
no te sientas superior,
no me hagas tanto daño,
no me quieras tanto.

No me trates a patadas,
no me pises como a un gusano,
no me digas que lo haces,
porque todo lo que hago es malo.

No me quieras tanto,
si eso es querer,
odiame un rato,
no me quieras tanto.

Yo quiero respirar aire puro,
quiero que mi corazón este sano,
deja de maltratarme, te lo ruego,
no me quieras tanto.
ESTE ES MI HUMILDE HOMENAJE A LAS MUJERES QUE ESTÁN SUFRIENDO MALTRATO.

martes 24 de noviembre de 2009

QUIERO SENTIR


¿Que pasaría si no sintiéramos nada? Pero nada, nada,. Ni amor, ni odio, ni felicidad, ni tristeza, ni hambre, ni sed, ni frío, ni calor.
Seríamos autómatas, seres robotizados que sólo funcionan con una pila, que irían a sus quehaceres sin sentimiento de culpa por haber hecho daño, o sin sentimiento de amor hacia unos hijos o amigos.
Yo quiero sentir, aunque a veces sienta pena o tristeza, o remordimientos, o fracaso, porque sé que otras veces sentiré alegría, felicidad, pasión, nostalgia, cariño. Sé que aunque a veces las cosas me sepan amargas, otras me sabrán dulces y que el dolor se transformará en paz.
Quiero sentir cuando vea a alguien sufrir, cuando vea a alguien hacer sufrir y quiero sentir que sufro para luego dar más valor a la vida, y la salud, y el bienestar, y la familia y la amistad.
Quiero sentir que soy capaz de perdonar y de pedir perdón y de pasar una tarde charlando con mi amiga, o ayudando a mi hijo con sus deberes, para luego echar de menos esos momentos.
¿Y tú? ¿Quieres sentir?

domingo 22 de noviembre de 2009

FOBIAS Y VENGANZAS


Aurora era una chica tímida y retraída. Siempre había estado enamorada de Luis, el mas aguerrido y apuesto del lugar. Claro, que también era el mas rico, hijo de una familia rica con la mansión mas grande que había por aquellos lugares.
También tenían tierras y ganado, grandes viñedos y muchos olivos. Jamás pensó que se fijaría en ella.
Luis estaba acostumbrado a que besaran el suelo por donde pisaba y aunque tuvo muchas amantes, nunca quiso formar con ninguna de ellas una familia. En el fondo él era muy tradicional, y quería para su casa la clásica mujer sumisa, a la que no faltara de nada pero que hiciera lo que él quisiera. Un florero dispuesto para las fiestas y cenas de gala, pero sin oportunidad de pensar y decidir.
Aurora no conocía esa faceta de la personalidad de Luis, y cuando él se la declaró no tardó un segundo en decirle que sí. En esos momentos se sentía la mujer mas afortunada de la tierra.
Después de los preparativos llegó el día de la boda. Aurora no tenía familia. Sus padres habían muerto y era hija única y había aceptado el puesto de maestra en el pueblo. Con el resto de su familia no tenía apenas trato. Así que se ocupó de todo Luis, de las flores, del vestido, del convite... Ella no lo vió como una anulación sino como una muestra de amor.
Cuando se casaron y bailaron su primer vals creyó estar en las nubes. Todo era felicidad y armonía.
Al acabar la fiesta se retiraron a su habitación y ahí empezó el calvario de Aurora.
Luis, que la consideraba de su propiedad no fue agradable ni cariñoso. La forzó y obligó a hacer cosas que no quiso, y entre medias se le escapaba alguna bofetada.
-No tienes donde ir, y no te dejaré marchar. No se te ocurra dejarme o te perseguiré. A partir de ahora eres mía y harás lo que yo quiera.
Pasaron los meses entre humillaciones y palizas y Aurora empezó a demacrarse y adelgazar.
El médico la mandó vitaminas. Claro, eran los nervios de la nueva vida, una muchacha sóla y encontrarse con ese lujo al que no estaba acostumbrada...
Pero Aurora, no se hundió. Comenzó a tramar un plan. Sabía que su marido, con todo su orgullo, tenía una fobia. Le daba pánico ser enterrado vivo. Había dejado escrito ante notario que el día de su muerte lo enterraran en una caja con la tapa de la madera mas fina posible, una bombona de oxigeno para 24 horas y una linterna, y no podía estar mas profunda en la tierra de 60 cm. Además exigía una pala pequeña también. Aurora tuvo que firmar como testigo, y Luis la dijo que si era asesinado ella no heredaría nada.
Aurora empezó a leer sobre venenos. Descubrió uno, que en dosis muy pequeñas no era letal, pero dejaba a la victima en estado de catalepsia y oiría todo pero sin poder moverse.
Una mañana Luis no reaccionó. Aurora lloró y gritó y llamó al médico. Este certificó su muerte, un ataque al corazón... Que lástima tan joven.
Aurora recibió condolencias y miraba sin parar a Luis, allí estiradito en su caja. Luis, en su interior, pensaba que en cuanto despertara y saliera de la caja se dedicaría a mortificarla y la volvería loca. Las horas se le hacían muy largas pero estaba tramando su venganza.
Todo se dispuso como él quiso y llegó el momento del entierro. Y entonces Aurora, pidió que le dieran la vuelta a la caja y reforzaran la base como una lámina de acero. Luis en su interior notó golpes y sacudidas, pero pensó que era normal.
Enterraron a su marido a 60 cm, con la linterna y el oxígeno,...sí, pero ninguna claúsula decía que no pudiera poner la base de acero y que fuera enterrado al revés.
Al pasar 24 horas Luis pudo moverse y quiso empezar su labor. Cogió la pala, encendió la linterna , pero no pudo hacer nada. Los chillidos eran terribles, se dió cuenta de que ese era su fin, y Aurora asomada a la ventana de su mansión reía sin parar pensando en la gran vida que a partir de ese momento se iba a dar.

viernes 20 de noviembre de 2009

LA CASA ENDEMONIADA


Daniel nunca supo como llegó allí, pero un día se despertó y comprobó que estaba en una habitación que no conocía, con muebles que no eran los suyos. Desesperado, se levantó corriendo, y fue hacia la puerta, y lo que se encontró fue un pasillo apenas iluminado, que no conducía a ninguna parte.
Quiso salir de allí, pero figuras fantasmales le agarraban y no encontraba resquicio entre esos seres para salir de allí. Sólo se le ocurrió volver a su habitación, donde al menos se sentía seguro.
Se sentó en un butacón que había junto a la cama y miró a su alrededor. Aparentemente no le faltaba ningún detalle ni comodidad. Alfombra, cuarto de baño, una tele, armario empotrado, la cama y una gran ventana. Se aproximó hacia ella y tenía barrotes, no veía nada de lo que había fuera porque su mirada se topó con un muro gris, apenas a dos metros de distancia.
Estaba angustiado, sudoroso y temblando y pensó en que tenía que buscarse una estrategia para salir de allí.
Sonó la puerta, levantó la mirada hacia ella, y antes de contestar, un ser fantasmal blanco y etéreo se acercó a él. Empezó a caminar hacia atrás., no quería que se acercara. Pero no podía hacer nada, porque más fantasmas entraron y le sujetaron, y el terror se apoderó de él.
Volvió a despertarse y desde aquel momento había ideado un modo de salir de allí. Cada vez que esos extraños espíritus, o seres traslucidos, o como quiera que fueran se acercaban a él, se dejaba hacer y no oponía resistencia. Poco a poco se fue haciendo con su confianza y se atrevió a salir de la habitación de vez en cuando. Evitaba mirar a esos espantosos personajes. Se había dado cuenta de que estaba en una casa endemoniada, sí ¡eso era! , todo aquello era como una película de terror y como veía que nadie le iba a ayudar, decidió que sólo él sería capaz de encontrar la salida y esto se conseguía haciéndose amigo de ellos. Cómo lo haría aún no lo sabía, pero tenía que salir de allí como fuera porque sino, iba a volverse loco si no lo estaba ya.
Un día consiguió avanzar mas allá del salón común, pudo hacerlo después de luchar con todos ellos evitándolos y rodeándolos y entró en otra sala, mas oscura y siniestra y con muchos mas seres que en el otro lugar de la casa. Ahora lo tenía mas difícil, veía la otra puerta pero no había manera de llegar a ella, ¿como podría conseguirlo? Sentía que estaba exhausto y cada vez que podía volver a su habitación, debía de nuevo evitar que aquellos demonios le volvieran a tocar. Perdió la esperanza, se sentía cansado y no se le ocurrió otra cosa que tumbarse en el salón y cerrar los ojos, mientras miles de manos le rodeaban y le absorbían.

EN ALGÚN LUGAR, DOS AMIGOS JUGABAN A SU JUEGO FAVORITO EN EL ORDENADOR. UNO DE ELLOS PERDIÓ LA PARTIDA Y ENFADADO, DESCUBRIÓ QUE DE MOMENTO ERA INCAPAZ DE GANARLE A SU COMPAÑERO. SIEMPRE QUE LO INTENTABA, ERA INCAPAZ DE PASAR DE LA SEGUNDA PANTALLA.

jueves 19 de noviembre de 2009

¿SOMOS REALMENTE SOLIDARIOS?


Creo que los humanos funcionamos por impulsos. Cuando somos una masa, no pensamos, simplemente hacemos lo que hace el de al lado. Sólo hay que ver a lo largo de la historia cómo nos hemos comportado. Véase por ejemplo, que se hizo con Jesucristo, cómo se reaccionó en la guerra de la Independencia, la revolución francesa, y sin irnos a hechos tan históricos, sólo hay que ver como son las manifestaciones, . Bueno, pues eso mismo nos pasa con la solidaridad mal entendida, bajo mi punto de vista. Cuando se trata de ayudar a África, o a personas que han sufrido catástrofes, en masa nos movemos y recaudamos fondos. pero ¿Que pasa cuando los que nos necesitan son nuestros vecinos, conocidos o familiares ? Si tenemos que actuar individualmente, ya nos lo pensamos más, y en algunas ocasiones, si podemos volver la cabeza, lo hacemos sin rubor. Hay personas que van a misa y se dan la paz con alguien que no conocen y luego no son capaces de hablarse con su hermano o con un familiar, por una herencia o lo que sea. En fin, creo que la solidaridad es otra cosa y que hay que implicarse individualmente, no necesariamente dando dinero. Un simple gesto de cariño o acompañar a alguien en un momento importante, darse a los demás de verdad. Creo que eso es ser solidario